jueves, 23 de julio de 2009

WIS (What I saw)

miércoles, 22 de julio de 2009

Mi viaje por Croacia

Nuestro vuelo aterrizó en Dubrovnik, al sur de Croacia. Dubrovnik, a pie de mar, fue una de las ciudades que más nos gustó. La parte vieja de la cuidad, está totalmente amurallada, y no podíamos irnos sin dar un paseo por las murallas, desde donde pudimos apreciar toda la belleza de esta pequeña ciudad y la fuerza y esplendor del mar Adriático. Es muy fácil encontrar alojamiento, por ello, no es necesario reservar en ningún hotel o hostal, puesto que según llegas a la ciudad se te acerca una multitud de gente ofreciéndote alojamiento en habitaciones que tienen alquiladas en sus propias casas. Estas habitaciones, son conocidas como Sobes o Zimmers. Tuvimos la oportunidad de alojarnos en una Sobe situada en el centro de la parte vieja de la ciudad, donde tuvimos todo tipo de servicios a nuestro alcance: supermercados, restaurantes, tiendas, bares... También recomiendo ir a tomarse una caña al bar de Jazz, situado en el centro de la parte antigua, donde se puede disfrutar de música Jazz en directo, de muy buena calidad. El amplio servicio de autobuses desde Dubrovnik nos permitió visitar las playas de alrededor, aunque también organizan excursiones de un día, en catamarán, para visitar las islas cercanas, como Mljet, una isla medio desierta y el mejor lugar si se quiere practicar buceo. Tras unos días de relax, decidimos coger un Ferry, rumbo norte, que nos llevó a Split, otra de las principales ciudades de Croacia. En Split, nos alojamos en un albergue, nada recomendable pero muy barato, además estaba muy bien situado. Lo mas destacado de esta ciudad fue el palacio Diocletiano y la catedral. Lo curioso es, que lo que antiguamente era el interior del palacio, hoy en día es el casco antiguo de la ciudad. Hay muchas viviendas, bares, restaurantes tiendas, e incluso lugares en los que pasar la noche. Se puede decir que Split es uno de los lugares mas modernizados de Croacia, en cuanto a cultura se refiere. Tuvimos la suerte de conocer mucha gente local, y pudimos apreciar una mentalidad bastante abierta y parecida a la nuestra. Algo que nos sorprendió, es el hecho de que la homosexualidad está bastante "aceptada" en el país, pues nos esperábamos una cultura quizá mas conservadora. Desde Split hay autobuses que te acercan a las cuatro playas cercanas, todas a unos cinco minutos del centro de la ciudad. Las playas, aunque no sean de arena, son muy bonitas y quizá por el hecho de que nuestro viaje fuera en mayo, estaban medio vacías, así que, tuvimos la suerte de relajarnos y disfrutar de la paz y armonía del sonido del mar y playas semidesiertas. El agua del mar adriático, completamente cristalina, estaba muy fría (quizá por ser principios de mayo) pero, merece la pena pegarse un baño. En unos días, hay tiempo suficiente para conocer Split a fondo, ya que no es muy grande. Un lugar muy recomendable para visitar, es cualquiera de los parques naturales de Croacia. El más grande es "Plitvice" pero al estar mas lejos de Split, decidimos hacer una excursión de día al parque natural de "Krk" que es algo más pequeño. Puedes visitarlo caminando, o por un precio barato te llevan en bote por todo el parque, algo que recomiendo. Nuestro ultima parada fue la isla "Hvar". Situada a 45 minutos en barco desde Split, es una de las islas más bellas. No solo el pueblo y las montañas cubiertas por un manto de lavanda, si no también, las playas y calas escondidas fueron, en nuestra opinión, lo más bonito del viaje. Hvar es pequeño, y tampoco hay problema para encontrar alojamiento. Allí, alquilamos un bote (nos costó 60 euros para todo el día) y con él pudimos visitar las pequeñas islas que rodean Hvar. Cualquiera puede conducirlo, al principio puede parecer complicado pero se aprende a manejarlo en unos minutos y es una experiencia bonita y divertida. También se pueden alquilar "scooters" por un precio barato, y recorrer de esta forma toda la isla (aunque para estas sí se necesita carné).Los croatas en general, son muy amables y tienen todos muy buen nivel de inglés. Respecto a la comida, en general, nos pareció muy rica, pero no tan diferente a la nuestra, puesto que al fin y al cabo es un país mediterráneo. Mucho marisco y también, quizá por la influencia Italiana, mucha pasta y pizza. El país no es tan barato como creíamos, pero es posible alojarse y comer bien sin gastar mucho dinero.Croacia, lugar tranquilo, bonito y lleno de historia. Sin duda repetiría esta experiencia y si hay suerte, repetiré.

METEO